Sos amado
San Juan 3:16–17 ↗Para pensar: ¿Qué cambia si recibís el amor de Dios sin intentar ganarlo?
“Dios, ayudame a creer que tu amor también es para mí.”
La fe puede empezar con una pregunta, una necesidad o un pequeño paso. Elegí lo que más se parece a tu momento de hoy.
Encontrar mi primer paso ↓No hay respuestas correctas. Elegí con total libertad.
Reservá diez minutos por día. Leé sin apuro, respondé la pregunta con honestidad y terminá con una oración sencilla.
Para pensar: ¿Qué cambia si recibís el amor de Dios sin intentar ganarlo?
“Dios, ayudame a creer que tu amor también es para mí.”
Para pensar: ¿Qué carga necesitás dejar hoy en manos de Jesús?
“Jesús, recibí mi cansancio y enseñame a descansar en vos.”
Para pensar: ¿Qué preocupación podés transformar en una oración concreta?
“Dios, cuidá mi mente y mi corazón con tu paz.”
Para pensar: ¿Qué temor pierde fuerza frente a la fidelidad de Dios?
“Recordame que ninguna circunstancia puede apartarme de tu amor.”
Para pensar: ¿En qué parte de esta historia sentís que estás hoy?
“Padre, quiero volver a casa y recibir tu abrazo.”
Para pensar: ¿Qué clase de comunidad necesitás y qué podrías aportar a ella?
“Conectame con personas con quienes pueda crecer y compartir la fe.”
Para pensar: ¿Cuál puede ser tu pequeña acción de luz esta semana?
“Usá mi vida para llevar esperanza a alguien más.”